lunes, 27 de abril de 2015

El Clarinete en la Orquesta

A partir de qué momento tiene sitio en la orquesta


Las primeras apariciones del clarinete en la orquesta se remontan a 1716 -poco tiempo después de ser inventado- en el oratorio “Juditha Triumphans” de A. Vivaldi. En un principio no había especialistas que tocaran este instrumento: era frecuente que los oboístas realizaran las intervenciones esporádicas del clarinete y del chalumeau. También fue utilizado en la orquesta barroca por Telemann, Caldara, Conti, Faber…
Rameau fue el primero en componer para una pareja de clarinetes con un peso específico en la orquesta en su obra “Acante y Céphise” (1751).
Pero será en el Clasicismo cuando el clarinete adquiere su verdadero protagonismo como voz principal dentro de la orquesta, recibiendo un tratamiento al mismo nivel del resto de instrumentos de viento-madera. Los compositores de Mannheim Johann y Carl Stamitz, contribuyeron de manera muy especial al desarrollo e implantación del clarinete en la plantilla orquestal. La orquesta de Mannheim debió contar con magníficos clarinetistas, que llegaron a sorprender al mismo Mozart, quien escribe en 1778 a su padre:
“… no puede imaginar la belleza del sonido del clarinete. Ah, si los tuviéramos en nuestras orquestas…!”.
Sin duda Mozart ha supuesto un verdadero hito en el tratamiento del clarinete a todos los niveles: como solista, en la música de cámara y en la orquesta. Su relación con el magnífico virtuoso del clarinete Anton Stadler, con quien mantenía lazos de ‘hermandad’ por la vinculación de ambos a la masonería, ha sido crucial para la creación de uno de los repertorios más impresionantes escritos para un instrumento de viento.


¿Qué lugar ocupa en la distribución espacial de los instrumentos de la orquesta?


Tomando como referencia la orquesta, vista desde el podio del director, el clarinete se sitúa detrás de las flautas. A la derecha del primer clarinete se encuentra el fagot y a su izquierda, el segundo clarinete. Si participan más instrumentos (hay obras con tres, cuatro o más clarinetes), se colocan a continuación de este último. Habitualmente se sitúa el requinto a la izquierda del clarinete segundo, y el clarinete bajo en el punto más exterior hacia la izquierda. Es frecuente que el segundo clarinete ‘doble’ con clarinete bajo y que el primer clarinete haga lo propio con el requinto. En estos casos, tanto el primer como el segundo clarinete tocan estos instrumentos sin variar su posición habitual, detrás de la primera y segunda flautas, respectivamente.

Referencia: http://orfeoed.com/melomano/2012/articulos/guia-practica/voces-de-la-orquesta/el-clarinete-2/

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